
Contenidos del artículo
- Primer minuto: seguridad antes que nada
- Primeros 5 minutos: avisar al 112 y evaluar
- Primeros 15 minutos: parte amistoso o esperar a la policía
- Primera hora: documentar el siniestro y avisar a la aseguradora
- Atención médica: por qué acudir a urgencias siempre
- Documentos a conservar y plazos legales clave
- Baja laboral y siguientes semanas
- Cuándo contactar con un abogado
- Errores comunes que reducen la indemnización
Primer minuto: seguridad antes que nada
Los primeros sesenta segundos deciden más de lo que parece. En ese instante el cerebro suele ir por delante del cuerpo, con adrenalina alta y sensación de irrealidad. Tomar aire y aplicar el protocolo P-A-S, Proteger, Avisar, Socorrer, evita el segundo accidente, que en carreteras españolas causa cada año un porcentaje relevante de las víctimas.
Antes de bajar del vehículo, encienda las luces de emergencia. Si el motor sigue en marcha, apáguelo. Colóquese el chaleco reflectante dentro del coche, no fuera, porque salir sin chaleco a una vía con tráfico multiplica el riesgo. Después, con el vehículo detenido y la circulación bajo control visual, salga por el lado más seguro, normalmente el opuesto a la calzada.
Instale los triángulos de preseñalización, uno a cincuenta metros por detrás y otro por delante en carreteras convencionales, salvo en autopistas y autovías donde solo se coloca el posterior. En vías con tráfico intenso, la Dirección General de Tráfico recomienda no exponerse: si dispone de baliza luminosa V-16 conectada, es preferible usarla desde el interior o desde el arcén sin caminar por la calzada. Recuerde que a partir del 1 de enero de 2026 la baliza V-16 conectada es obligatoria y sustituye a los triángulos.
El objetivo del primer minuto no es evaluar daños ni buscar culpables. Es evitar que a un accidente se sume otro. Solo cuando la escena esté señalizada empieza el resto del protocolo.
Primeros 5 minutos: avisar al 112 y evaluar
Con la escena protegida, toca decidir a quién avisar. En España el 112 es el número único de emergencias: activa ambulancia, bomberos y fuerzas de seguridad con una sola llamada. Llame al 112 siempre que se presente al menos uno de estos supuestos:
- Hay heridos, aunque las lesiones parezcan leves.
- Existen daños importantes en la vía, obstáculos o vertidos.
- Sospecha que otro conductor está bajo los efectos de alcohol, drogas o medicamentos.
- Otro implicado se niega a identificarse o intenta abandonar el lugar.
- No hay acuerdo sobre lo ocurrido y prefiere que quede constancia oficial.
- Hay un vehículo implicado sin seguro, sin matrícula o con matrícula extranjera.
Al operador dele datos concretos: punto kilométrico o dirección exacta, número de vehículos, personas afectadas, si hay heridos atrapados y si la vía está cortada. Cuanta más información, más ajustada será la respuesta.
La policía que acuda dependerá de la vía y de la comunidad autónoma. En vías urbanas suele intervenir la Policía Local. En vías interurbanas fuera del País Vasco, Cataluña y Navarra, actúa la Guardia Civil de Tráfico. En Euskadi la competencia es de la Ertzaintza, en Cataluña de los Mossos d'Esquadra y en la Comunidad Foral de Navarra de la Policía Foral. Todas ellas pueden levantar atestado, documento clave si más adelante hay procedimiento judicial.
Mientras llegan los servicios de emergencia, no mueva a los heridos salvo peligro inmediato de incendio o de nuevo impacto. Si el herido está consciente, hable con él, tápelo con una manta si hace frío y mantenga la cabeza alineada con el cuerpo. Los movimientos bruscos en pacientes con posible lesión cervical pueden empeorar el pronóstico.

Primeros 15 minutos: parte amistoso o esperar a la policía
La Declaración Amistosa de Accidente (DAA), conocida como parte amistoso o parte europeo, es un formulario estandarizado en toda la Unión Europea que sustituye al atestado cuando los daños son solo materiales y hay acuerdo entre los conductores. Su uso está previsto en la Ley de Contrato de Seguro y en los convenios entre aseguradoras.
Rellene el parte amistoso cuando se cumplan estas tres condiciones a la vez:
- Solo hay daños materiales, sin heridos.
- Los conductores están identificados y ambos aceptan firmar.
- Existe un mínimo de acuerdo sobre cómo se produjo el impacto.
Si falta alguna de estas condiciones, no firme. Espere a la policía y solicite el atestado. Un parte amistoso firmado sin acuerdo real, o con datos incompletos, se convierte en la principal prueba en contra suya cuando la aseguradora del otro conductor reclame.
Al rellenar la DAA, preste atención especial a los campos que suelen dar problemas:
- Casilla 12, croquis del accidente: dibuje la posición de los vehículos antes, no después. Marque flechas de dirección, señales de tráfico y línea de detención.
- Casilla 13, circunstancias del accidente: son 17 casillas numeradas. Marque solo las que se ajusten. Cuente cuántas ha marcado en cada columna y anote el número en la casilla final. Es un dato que las peritajes cruzan.
- Casilla 14, observaciones: aquí puede indicar reservas ("no reconozco culpabilidad", "pendiente de peritaje", "testigo presencial"). No firme el parte si su versión de los hechos no queda reflejada.
- Firma: firman los dos conductores, no los pasajeros. Una firma no equivale a admitir culpa; solo confirma los datos que constan en el impreso.
Firmar el parte amistoso no significa reconocer la responsabilidad del accidente. Reconocer culpa se hace, si acaso, por escrito en la casilla de observaciones. En caso de duda, no firme.
Primera hora: documentar el siniestro y avisar a la aseguradora
La memoria pierde detalle en cuestión de horas. La primera hora es el momento óptimo para documentar el siniestro con calma. El teléfono móvil es su mejor herramienta.
Fotografías que conviene tomar:
- Matrículas de todos los vehículos implicados, de frente y con luz suficiente.
- Daños en cada coche desde varios ángulos, incluidos los que parezcan menores.
- Panorámica del lugar: calle, cruce, señalización vertical, semáforos, marcas viales.
- Marcas de frenado, restos de cristal o piezas desprendidas, manchas de líquidos.
- Documentación del otro conductor: DNI, carné de conducir, permiso de circulación, ficha técnica y recibo del seguro. Si se niega a mostrarlos, anótelo en el parte y avise a la policía.
Localice testigos independientes. Un peatón, un vecino asomado a la ventana o un conductor que se detuvo pueden marcar la diferencia. Pídale nombre completo, DNI, teléfono y una descripción breve de lo que vio. Si acepta enviar un audio o un mensaje escrito por WhatsApp con su versión, guárdelo. La palabra de un tercero neutral pesa mucho en el peritaje.
Después llame a su aseguradora. La ley marca un plazo, pero no espere a agotarlo: cuanto antes se abra el expediente, antes se activa la peritación. Al operador dele fecha, hora, lugar, vehículos implicados, existencia de heridos, número de atestado si lo hay y datos del contrario. No firme por teléfono ninguna renuncia ni acepte cifras iniciales sin haber visto informes médicos y peritaje.
El artículo 16 de la Ley 50/1980, de Contrato de Seguro, obliga al tomador a comunicar el siniestro a la aseguradora en un plazo máximo de siete días naturales desde que lo conoce, salvo que la póliza fije un plazo mayor.
Atención médica: por qué acudir a urgencias siempre
Aquí está uno de los errores más caros. Muchas víctimas rechazan la ambulancia porque "se encuentran bien". Regresan a casa, duermen mal esa noche y a las cuarenta y ocho horas aparece el dolor cervical, el mareo, el hormigueo en un brazo. Cuando por fin acuden al médico, la aseguradora ya tiene margen para discutir la relación de causalidad entre el accidente y las lesiones.
Acuda a urgencias en cualquiera de estos escenarios:
- Ha habido impacto, aunque sea leve, y siente cualquier molestia: cuello, cabeza, espalda, rodillas, muñecas.
- Ha perdido momentáneamente el conocimiento, aunque solo unos segundos.
- Nota mareos, náuseas, visión borrosa o dificultad para concentrarse.
- Es peatón o ciclista atropellado, aunque haya caído sobre hierba o zona blanda.
- Iba embarazada.
El latigazo cervical es la lesión más frecuente y también la más discutida. Puede aparecer entre las 24 y las 72 horas siguientes. Si no consta en un informe médico de urgencias, la aseguradora suele argumentar que las molestias son ajenas al siniestro. Un informe emitido cinco días después del accidente vale mucho menos que uno emitido esa misma tarde.
Guarde toda la documentación médica desde el primer día: informe de urgencias, pruebas de imagen, partes de consulta, prescripciones de rehabilitación, informe de alta. Este conjunto es la base sobre la que el baremo de tráfico calculará la indemnización por lesión temporal y, en su caso, por secuelas.

Documentos a conservar y plazos legales clave
Con el paso de las semanas, el expediente crece. Guardar todo en una carpeta, física o digital, evita perder pruebas justo cuando más se necesitan. La siguiente tabla resume qué documentos conviene reunir y qué plazos marcan el calendario.
| Documento | Dónde se consigue | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Parte amistoso (DAA) | El propio impreso, firmado por ambos conductores | Base del expediente en la aseguradora |
| Atestado policial | Comisaría, Guardia Civil, Policía Local o autonómica | Prueba oficial en heridos, desacuerdo o alcoholemia |
| Informe de urgencias | Hospital público o mutua | Acredita lesiones desde el primer día |
| Informes de seguimiento y alta médica | Médico de familia, especialista, rehabilitación | Cuantifica días de perjuicio y secuelas |
| Presupuestos y facturas de reparación | Taller mecánico | Prueba del daño material |
| Fotografías del siniestro | Móvil propio o de testigos | Reconstruye la mecánica del accidente |
| Datos y declaración de testigos | En el lugar del accidente | Refuerza la versión propia |
| Justificantes de gastos | Farmacia, taxi, fisioterapia, ortopedia | Se incluyen como perjuicio patrimonial |
En paralelo, conviene tener presentes los plazos legales que enmarcan cualquier reclamación tras un accidente de tráfico:
| Plazo | Trámite | Referencia |
|---|---|---|
| 7 días naturales | Comunicar el siniestro a la aseguradora | Art. 16, Ley 50/1980 |
| 3 meses | Oferta motivada del asegurador desde la reclamación | Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor |
| 1 año | Reclamación civil de indemnización | Art. 1968 del Código Civil, desde el alta médica o estabilización |
| 6 meses a 1 año | Vía penal en delito leve o menos grave de lesiones imprudentes | Ley de Enjuiciamiento Criminal |
Un dato importante: el año para reclamar la indemnización no empieza a contar el día del accidente, sino el día del alta médica o de la estabilización de las secuelas. Interpretar mal esta fecha es una de las causas frecuentes de prescripción injusta.
Baja laboral y siguientes semanas
Si las lesiones le impiden trabajar, tramite la baja lo antes posible. La incapacidad temporal derivada de accidente de tráfico se gestiona a través del médico de familia si es en la vía pública fuera del trayecto laboral, o a través de la mutua colaboradora si el accidente ocurrió in itinere, es decir, yendo o volviendo del trabajo, o en misión durante la jornada.
La baja médica tiene doble utilidad. Por un lado, permite cobrar el subsidio correspondiente sin volver forzado al puesto. Por otro, deja constancia oficial del tiempo que ha estado impedido, lo que impacta directamente en el cálculo del perjuicio personal básico, moderado, grave o muy grave del baremo de tráfico 2026.
En las primeras semanas después del accidente conviene mantener una rutina simple: acudir a todas las citas médicas, seguir la rehabilitación si está prescrita, guardar cada justificante y anotar en un pequeño diario cómo evolucionan los dolores y las limitaciones diarias. Un cuaderno con fechas y molestias, aunque parezca informal, es una prueba muy útil cuando la aseguradora discute la duración de las lesiones.
Para más detalle sobre la gestión concreta de la baja, tipo de contingencia y prestación, puede consultar nuestra guía específica sobre baja laboral por accidente de tráfico dentro de la sección de recursos.
Cuándo contactar con un abogado
No todos los siniestros necesitan abogado. Un roce en un aparcamiento, sin heridos, con ambos conductores de acuerdo y una reparación cubierta por seguro, suele resolverse por vía amistosa sin más. En estos casos, insistir en judicializar suele salir caro y añadir estrés innecesario.
Ahora bien, hay escenarios en los que la asesoría legal cambia el resultado económico y emocional. Consulte con un abogado especializado en accidentes de tráfico cuando concurra alguno de estos supuestos:
- Hay heridos, aunque parezcan leves, y le corresponde indemnización por lesiones.
- La aseguradora contraria discute la culpabilidad o le atribuye responsabilidad total o parcial.
- La oferta motivada del asegurador le parece baja o no cubre gastos médicos, lucro cesante o secuelas.
- Hay fallecimiento o lesiones muy graves con posible incapacidad permanente.
- El otro vehículo carece de seguro o se ha dado a la fuga: aquí interviene el Consorcio de Compensación de Seguros.
- Es peatón, ciclista o usuario de patinete y ha sido atropellado.
- Está a las puertas de que prescriba la acción y no ha recibido oferta o le presionan para firmar un finiquito.
La primera consulta suele ser gratuita en despachos especializados. Servirá para ordenar la documentación, valorar si su expediente encaja en el baremo con más cuantía de la ofertada y decidir si conviene aceptar, negociar o llevar el asunto a juicio. En Puente de Vallecas y en el conjunto de la Comunidad de Madrid puede acudir a un abogado de accidentes de tráfico en su zona para una valoración inicial sin compromiso.
Errores comunes que reducen la indemnización
La mayoría de las indemnizaciones bajas no responden a un mal peritaje, sino a errores evitables durante las primeras horas y días. Estos son los que más se repiten en despacho:
- No acudir a urgencias. Sin informe médico de las primeras 24 a 72 horas, cualquier lesión posterior queda cuestionada.
- Firmar el parte amistoso sin leerlo o sin anotar reservas. Después es muy difícil rectificar.
- Aceptar la primera oferta de la aseguradora sin comparar con las cuantías del baremo. Las ofertas iniciales tienden a ser conservadoras.
- Volver al trabajo antes de tiempo por presión laboral. Reduce los días indemnizables y agrava las secuelas.
- Abandonar la rehabilitación cuando parece que ya está mejor. Sin continuidad terapéutica, las secuelas se atribuyen a otras causas.
- No pedir el atestado cuando ha intervenido la policía. Es un documento esencial y no siempre llega solo al expediente.
- Dejar pasar el plazo de un año sin reclamar ni interrumpir la prescripción con burofax. La acción se pierde y no hay marcha atrás.
Un último apunte práctico. Si alguna vez duda entre firmar y no firmar, entre aceptar y esperar, o entre volver al trabajo o pedir prórroga médica, la decisión conservadora suele ser la mejor. Se puede corregir un exceso de prudencia, pero es muy difícil rectificar una firma o un alta prematura.
Un accidente de tráfico es una experiencia estresante que exige tomar decisiones rápidas en pleno shock. El protocolo 1-5-15-60 no es una fórmula rígida, sino una guía de prioridades: seguridad, aviso, documentación y comunicación con la aseguradora. Cumplir esos primeros pasos con orden preserva tanto la salud como el derecho a una indemnización justa.
Guarde cada documento, acuda al médico ante cualquier molestia y no firme nada bajo presión. Si su caso presenta heridos, discrepancias con la aseguradora o cifras que no cuadran con el baremo 2026, contar con un abogado especializado en accidentes de tráfico cambia el resultado más de lo que parece.
En Carlos Parra Abogados, con despacho en la Plaza Mariana Pineda, 4, local D, en Puente de Vallecas, ofrecemos primera valoración de expediente sin compromiso. Puede reservar cita previa por teléfono o WhatsApp en el 661 10 73 35, o solicitar consulta online desde cualquier punto de la Comunidad de Madrid.
Aviso legal: Este artículo ofrece información general sobre qué hacer tras un accidente de tráfico. No sustituye asesoramiento legal individualizado. Para su caso concreto, consulte con un abogado especializado.

